La mayoría de las que nos leéis sois madres, estáis a punto de serlo, y si no lo sois tenéis sobrinos, primos o simplemente os interesa los temas de maternidad y puericultura. Un tema del que nunca se habla es del aborto espontáneo. La realidad es que, si sois primerizas o si ya tenéis varios hijos, ninguna mujer en edad reproductiva está exenta de sufrir un aborto espontáneo.

Un aborto espontáneo es cuando un embrión o feto muere antes de que se cumplan las 20 semanas de embarazo. Generalmente ocurren entre la semana 8 y 10. Las causas son difíciles de determinar, pero entre ellas mencionamos infecciones, lesiones mayores, anomalías en el útero si el aborto es después de los tres meses, personas con enfermedades como diabetes, que el óvulo fecundado tenga un número superior de cromosomas, y si has tenido más de dos abortos espontáneo, es probable que sufras otro, por lo que se debe buscar ayuda médica.

Es una situación muy dura que ninguna mujer quiere atravesar, pero superarlo dependerá de cómo seamos, que lo hablemos y lo normalicemos, seguro encontraréis muchas mujeres de vuestro entorno que han sufrido uno y lo han callado porque es sinónimo de fracaso, pero no lo es. Otras personas piensan que por no haber aún un bebé físico no hay ninguna pérdida, pero esta existe y el dolor para la madre y la pareja es una realidad que no podemos ocultar.

El dolor puede aparecer con llanto, sensación de vacío, sentimientos de culpa y cuando llega la fecha en la que tendría que haber nacido, y aunque ese dolor es sordo y llevéis una vida normal, es algo que nunca olvidaréis. Es importante saber que una de cada cinco mujeres sufre un aborto espontáneo durante el primer trimestre, aunque no es un alivio, debes plantearte que todas podemos pasar por esta dura experiencia.

¿Cómo superar un aborto espontáneo? El silenció no ayuda. Hay que dar paso a las emociones. Se debe pasar por el duelo y el llanto por la pérdida. Es recomendable que busquéis ayuda profesional, así os acompañará en este proceso. Alguien con quién hablar y sacar toda la rabia y dolor os hará sentir mejor.

Habla con personas de confianza que no le resten importancia. Un aborto necesita tiempo para que puedas pasar página y aceptarlo. Si quieres hablar de ello, hazlo. Expresa tus emociones, di cómo te sientes, qué te sucede y que no te importe llorar y estar mal delante de tus amigos y familiares.

Aunque ese bebé no llegó a hacer, nunca lo olvidarás. Planta un árbol que lo simbolice, haz un recordatorio el día en el que hubiera nacido o escribe una carta donde expliques todo tu amor y dolor por la pérdida. Es importante apoyarse en la pareja. Los hombres también lo pasan mal, aunque no lleven ese bebé en su interior, son parte del proceso porque también pensarán que ya no serán padres de esa criatura.

Tómate un tiempo para buscar un nuevo embarazo. Si el aborto ha sido espontáneo, tu cuerpo en dos reglas estará limpio. Pero, aunque no te sientas mal, escucha tu mente y tenlo sólo cuando lo hayas superado. Y cuando logres un nuevo embarazo, no lo vivas con ansiedad. No tiene por qué volver a ocurrir, lo mejor es ser positiva y disfrutar de esta nueva etapa de tu vida.

Si tienes más hijos, recomendamos no esconder el tema. Se debe hablar de ello para que comiencen a entender y asumir que ese nuevo hermanito ya no estará. Lo mejor es ser honestos con los niños, pero a la vez evitar momentos que sean de tristeza. Si no sabes cómo empezar la conversación, puedes decir algo tipo “Ha pasado algo muy triste, tu hermanito no estará con nosotros, está dormido, pero debemos seguir adelante y recordarlo por siempre”.

Y si no has sufrido un aborto, pero alguna amiga o familiar le está sucediendo, puedes hablar con esa persona para que sienta que estás a su lado y que le acompañas en la pérdida. Ningún otro bebé va a reemplazar el que has perdido. Recuerda que es algo muy común y no tiene que repetirse de nuevo.  Y aunque sea difícil, cuando vivas tu nueva gestación, hazte ilusiones y vive con ganas ya que esos nueve meses pasan volando.