Más del 60% de los embarazos dan como resultado una separación abdominal de 2 cm de ancho. Las madres embarazadas que experimentan esta separación abdominal tienen la condición de «Diástasis Recti».

Esta condición generalmente se desarrolla en la última parte del segundo o tercer trimestre, cuando la pared abdominal ha comenzado a estirarse para adaptarse a tu bebé en crecimiento.

Hay muchos factores que conducen a la aparición de Diástasis Recti en el embarazo, y entre éstos se incluyen:

  • Ganar mucho peso rápidamente al quedar embarazada
  • Ganar demasiado peso durante el embarazo
  • Si tienes un embarazo múltiple
  • Si tienes un bebé grande
  • Si eres mayor de 35 años
  • Si tienes embarazos posteriores que están muy próximos
  • Si tenías poca fuerza central o mala postura antes del embarazo

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la Diástasis Recti se curará naturalmente después del parto, especialmente si sigues los pasos correctos y haces los ejercicios correctos durante el embarazo.

Hay muchas cosas que puedes hacer para limitar la diástasis del recto durante el embarazo. En primer lugar, recomiendo que todas las mujeres embarazadas se revisen a sí mismas para evitar empeorar accidentalmente la condición, si la tienen. Puedes usar la misma prueba tradicional para identificar la Diástasis Recti en el embarazo y en el posparto.

¿Cómo saber si tienes diástasis recti durante el embarazo?

  • Mira tu ombligo: si está abultado, eso puede ser una indicación de Diástasis Recti.
  • Mira tu vientre: si puedes ver un espacio visible alrededor del ombligo y por encima y debajo de él, eso puede ser una indicación de Diástasis Recti.
  • Prueba tradicional:
  • Acuéstate de espaldas con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
  • Exhala y levanta la cabeza y los hombros del piso: coloca una mano detrás de la cabeza para apoyar tu cuello.
  • Asegúrate de contraer el músculo recto del abdomen; lleva la caja torácica más cerca de las caderas, en lugar de solo levantar la cabeza.
  • Coloca tus dedos en posición horizontal sobre el ombligo y siente por encima, alrededor y por debajo de éste. Si hay una abertura, evalúa su ancho y profundidad; en este caso también es relevante saber cómo se siente la zona debajo del ombligo: ¿firme o un poquito suelta?
  • Si el ancho de la abertura es de más de 2 cm (aproximadamente 2.5 dedos de ancho), tienes Diástasis Recti.

¡Pero tranquila! Si tienes Diástasis Recti durante el embarazo, o para tratar de limitar el riesgo de tenerla, hay una serie de consejos que puedes seguir:

¿Cómo limitar la aparición de diástasis durante el embarazo?

Postura adecuada

Debes tratar de mantener tu columna vertebral neutral en todo momento. No te levantes ni camines con la barriga hacia afuera.

Muévete conscientemente

Piensa en cómo te pones de pie desde el suelo o desde una posición sentada y cómo bajas. Si te vas a levantar de la cama o del suelo, gira hacia un lado y luego empuja hacia arriba con las manos. Nunca uses tus músculos abdominales solos para levantarte, especialmente desde las últimas etapas del segundo trimestre en adelante.

Evita el cono

Debes evitar cualquier cosa que cause que tu vientre se «cone». Mirar tu vientre es una buena manera de controlar si la presión abdominal es demasiado alta.

Fortalece el “core” o núcleo (zona muscular que envuelve el centro de gravedad de nuestro cuerpo)

Considera ejercicios y programas que te ayuden a mantener un núcleo fuerte sin aumentar su riesgo de Diástasis Recti o empeorarlo. Concéntrate en programas que incluyan movimientos de todo el cuerpo, como sentadillas o estocadas, las cuales pueden ser un excelente ejercicio central porque necesitas activar tu núcleo para mantener el equilibrio.

Vamos, ¡Tú puedes!