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Botellas de agua infantiles: cómo elegir la mejor para tu peque

20 de noviembre de 2018

¿Tu peque ha empezado a beber en botella o va a empezar dentro de poco? Seguramente te preguntarás cuál es la más adecuada.

En el mercado vas a encontrar botellas para el agua de muchos tipos. Incluso dentro de las botellas infantiles o de aprendizaje, existe mucha variedad en cuanto a los materiales con los que están fabricadas o el sistema que tienen para beber.

En este post vamos a darte algunos tips sobre cómo elegir la botella de agua para niños. Explicaremos los principales tipos de botellas infantiles para el agua que existen, con sus principales ventajas e inconvenientes, para que elijas la que más se adecúa a tus necesidades y, sobre todo, a las de tu peque.

Las botellas reutilizables, la mejor opción

El paso del biberón al vaso o la botella de agua para adultos no siempre es fácil. Lo normal es utilizar como puente algún tipo de sistema de aprendizaje. Las tazas con boquilla son las más extendidas. Tienen asas y una boquilla con agujeros pequeños por la que sale el agua, para evitar que se derrame.

Existen sistemas más novedosos, como las tazas de 360º o los fantásticos vasos Reflo, que dirigen el agua solo hacia el punto en el que los peques apoyan los labios, para que aprendan a beber en vaso, pero sin derrames.

Estos sistemas están muy bien para utilizarlos al principio, sobre todo en casa. En la calle pueden resultar más engorrosos.

Pero en cuanto los peques van ganando autonomía, lo ideal es que les acostumbremos a beber en botella o en vaso. De hecho, es lo que nos van a pedir que llevemos a la guardería. Las botellas vienen genial para llevarlas en el bolso del carro o la silla, o en nuestro propio bolso.

Si queremos que los peques las manejen ellos solos, lo mejor es que empecemos con botellas con pitorro o con pajita, es decir, botellas que tienen el hueco para la salida del agua más estrecho para que los peques puedan apoyar los labios y succionar. Nuestra recomendación es que siempre elijas botellas reutilizables.

Muchas mamás compran botellas de plástico desechables, pero esta no es una opción muy ecológica ni recomendable. Teniendo en cuenta la cantidad de plástico que se genera en el planeta y que está provocando ya grandes problemas medioambientales, es mejor no contribuir consumiendo botellas de plástico cada día, ¿no crees?

La alternativa nunca es reutilizar este tipo de botellas. Son botellas fabricadas para ser utilizadas una sola vez. Al reutilizarlas, parte de los compuestos que llevan en su fabricación podrían pasar al agua y resultar nocivos para la salud. Ten en cuenta que muchas de ellas no están libres de BPA, un compuesto tóxico que se liberaría al reutilizarlas. Además, lo normal es que acumulen bacterias, por lo que no es muy higiénico.

Por eso lo mejor es que te hagas lo antes posible con una botella para el agua reutilizable. Es una opción mucho más eco friendly, higiénica y segura. Además, te vas a ahorrar un montón de dinero porque las botellas pequeñas desechables son carísimas.

Tipos de botellas infantiles: materiales

En el mercado vas a encontrar botellas infantiles para el agua de muchos materiales distintos. Los más habituales son los siguientes:

Plástico

No hay que demonizar las botellas de plástico infantiles reutilizables, que son las más comunes y económicas. Eso sí, debes asegurarte de que son de calidad.

Las botellas para el agua de plástico que fabrican las marcas de confianza están hechas con un plástico libre de BPA y ftalatos, que se puede lavar en el lavavajillas y reutilizar tantas veces como se quiera sin que transmita al agua ningún componente tóxico.

Hay que ser muy selectiva y no comprar las botellas de plástico reutilizables en cualquier sitio. Asegúrate de que te garantizan que están libres de tóxicos y de que son aptas para que las usen los peques. Es decir, que no tienen elementos que se puedan desprender y que sean susceptibles de que se los traguen, por ejemplo.

Cuando dejes de usarla, ¡recíclala!

Aluminio

El aluminio es un material que genera controversia en su uso alimentario. Las botellas infantiles de aluminio son menos frecuentes que las de plástico, aunque hay algunas en el mercado. Es más común su uso por parte de adultos, sobre todo como parte de material de excursión o escalada. El motivo es que es un material resistente y a la vez ligero.

Las botellas infantiles de aluminio generalmente llevan un revestimiento interior que impide que el agua entre en contacto con este material. Ante un contacto directo y prolongado, sobre todo a elevada temperatura, el aluminio podría transferirse al agua en pequeñas proporciones, lo que no es deseable. También podría dar cierto sabor metálico al agua. Por eso, si eliges una botella de aluminio para tu peque, debes asegurarte de que tiene revestimiento interior aislante.

Acero inoxidable

El acero inoxidable es un material muy adecuado para la fabricación de botellas reutilizables. Está libre de sustancias tóxicas y mantiene el agua fresca.

El inconveniente de las botellas infantiles de acero inoxidable, es que pesan algo más. También son más caras y es difícil encontrarlas con pitorro o pajita incorporados, porque no se fabrican tanto pensando en el público infantil, sino más bien en los adultos. Aún así, existen algunas opciones infantiles.

Cristal

A priori, el cristal no parece un material muy adecuado para dejarlo en manos de los peques, ¿verdad? Es cierto que su fragilidad es un punto negativo, pero existen en el mercado botellas de agua de cristal pensadas para los peques, que llevan un revestimiento de silicona que amortigua los golpes.

El cristal es un material muy higiénico y libre de tóxicos. No traspasa al agua ninguna propiedad.

Aún así, es innegable que resulta un material algo menos práctico a la hora de sacarlo fuera y meterlo en una guardería es un tanto arriesgado. Es más recomendable utilizarlo dentro de casa.

Silicona

La silicona es un material que se está utilizando cada vez más en el mundo de la alimentación, sobre todo la infantil, por sus propiedades únicas. Es flexible, prácticamente irrompible y se puede meter en el lavavajillas, microondas, congelador y hasta en el horno. No traspasa a la comida ningún tipo de sustancia tóxica y es muy higiénica.

Solo era cuestión de tiempo que se empezasen a fabricar botellas de silicona también. Lo cierto es que todavía no hay muchas en el mercado y la mayoría están fabricadas pensando en los deportistas, no en los peques. Pero seguramente irán apareciendo más.

Lo bueno de estas botellas es que se pueden hasta enrollar cuando están vacías.

Tipos de botellas infantiles: sistemas para beber

Las botellas infantiles de agua suelen incorporar sistemas que facilitan a los peques beber sin derramar su contenido. Los más frecuentes son el pitorro y la pajita.

Botellas con pitorro

Muchas botellas de agua para niños tienen como único punto de salida del líquido un pequeño pitorro central o lateral. Así, si los niños las vuelcan, será mucho menor la cantidad de agua que se derrame.

Además, este tipo de botellas permiten que los peques coloquen los labios alrededor del pitorro y hagan succión, para que les resulte más sencillo beber.

Botellas con pajita

El otro sistema para beber que suelen incorporar las botellas infantiles es la pajita. En muchos casos, la pajita está oculta bajo una tapa y al abrirla se libera sola. De esta forma, los peques no tienen que manipularla ni colocarla. Basta con que aprendan a abrir la tapa. Para volver a guardar la pajita, solo es necesario cerrar la tapa de nuevo.

Es un sistema muy interesante e higiénico que a los peques les suele resultar muy atractivo, porque, por lo general, adoran beber con pajita. Al principio le cuesta un poco más que el pitorro, porque deben aprender a sorber, pero enseguida suelen pilarle el tranquillo.

Tipos de botellas para niños: Tamaños y formas

Existen varios tamaños de botellas infantiles. Las más habituales son las de 300 mililitros o las de 500, aunque puedes encontrarlas con otras capacidades.

En este caso, no hay una mejor que otra. Lo ideal es que empieces con botellas más pequeñas y vayas incrementando su tamaño conforme tu peque crezca y beba más agua. Las botellas de 300 mililitros son más fáciles de manejar por las manos pequeñitas de los niños que van a la guardería.

Respecto a la forma, las botellas para niños son generalmente circulares, pero algunas son rectas y otras tienen forma ergonómica para facilitar su agarre.

Además, algunas incorporan cuerdas o cintas para colgárselas como una cantimplora.

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