Los mejores puzzles infantiles para cada edad

Los puzzles hay de cartón, de goma, de madera, en tres dimensiones… para los niños/as de la casa, para los mayores…. Si aún no tenéis puzzles en casa, es el momento de haceros con ellos. Los puzzles son un genial entretenimiento y muy beneficiosos para el desarrollo de los pequeños.

Jugar a ordenar sus piezas, hacen que los niños se fijen en ellas, las observen y analicen comparándolas con el resto para ver dónde encajan según su forma, color, dibujo… Hacen un juego de abstracción, de predicción, de concentración…

Los beneficios de jugar con puzzles son increíbles, te dejamos algunas para que lo puedas comprobar por ti misma.

  • Mejoran las memoria visual Los puzzles se basan en unir piezas para copiar una imagen inicial. Esto mejora la memoria visual. Los niños se fijan en el modelo e intentan unir las piezas mirándolo el menos número de veces posible. Es recomendable que , al principio tengan el modelo delante y lo miren todas las veces que necesiten. A medida que vayan ganando confianza y destreza, cada vez lo mirarán menos hasta que lo resuelva.
  • Desarrollo la capacidad de concentración Para hacer un puzzle, los niños/as se abstraen del entorno y ponen toda su atención en dicha tarea. Esto hace que mejore su capacidad de concentración. Algo que será muy útil en su desarrollo.
  • Estimulan la habilidad espacial y matemática Los puzzles facilitan que los niños comiencen a pensar en tres dimensiones y, se familiaricen con las figuras y formas.
  • Refuerzan el pensamiento lógico Para realizar el puzzle, los pequeños de la casa deben analizar y pensar las diferentes posiciones en las que pueden ir las piezas. Esto hace que desarrollen el razonamiento lógico.
  • Ayudan a desarrollar la paciencia y manejar la frustración Estos son dos de los beneficios más fáciles de apreciar. Los puzzles representan un desafío para los niños/as
  • Desarrollan la motricidad fina
  • La motricidad fina consiste en movimientos pequeños que realiza el cuerpo humano. Desde coger las piezas hasta colocarlas en un su lugar adecuado. Esto, además, va acompañado de una necesaria coordinación entre los ojos y las manos. A medida que vayan creciendo, sus habilidades psicomotrices les permitirán manipular piezas de menor tamaño.
  • Fomentan las habilidades sociales y de cooperación Al realizar los puzzles con sus padres o amigos aprenden a comunicarse, debatir sobre donde irá cada pieza y trabajar en equipo.
  • Potencian la autoestima Resolver puzles cada vez más complicados proporciona al niño un sentimiento de orgullo y superación.
  • Favorecen la reflexión, autocontrol y relajación El niño se concentra en la tarea que está realizando y piensa antes de colocar cada pieza.

¿Cual es el mejor puzzle para cada edad?

De 0 a 2 años, menos de cuatro piezas. No están capacitados para montar puzzles. Lo mejor cuando son bebés es mostrarle un puzzle de dos piezas que esté hecho, después separar las piezas y enseñarle que para que vuelva a aparecer esa imagen inicial tiene que unir las piezas. Juegos de apilamiento o rompecabezas, también son muy productivos. El objetivo será que vaya mejorando la capacidad de hacer la pinza con las manos y la coordinación ojo-mano.

Los apiladores montessori exigen mayor coordinación que los sonajeros, por ejemplo. Un sonajero sería el primer juguete ya que su uso es básico: agarrar y mover. Los apiladores, en cambio, exigen que además de agarrar y mover, se tenga que dar un paso más: colocar cada pieza de una determinada manera para lograr un objetivo. Eso hace que la coordinación y la precisión de los movimientos se tenga que afinar aún más, y además los niños actúen motivados por una intención más sofisticada. Existen muchos más materiales Montessori según las habilidades que queramos promover en el niño, pero sin duda, los apiladores le entretendrá por muchos años si vamos ofreciéndole nuevos retos e incrementando la dificultad.

De 2 a 3 años se puede ampliar el nivel de dificultad, entre cuatro y 12 piezas. A los 3 , entre 24 y 48 piezas. Aquí pueden utilizarse puzzles de letras y palabras si ya empiezan a reconocer el alfabeto. Y aunque sea un juego estupendo para realizar en solitario, pues ejercita la concentración como hemos visto, ello no signifique que no se pueda jugar en grupo, con la familia o los amigos, pues estimula la colaboración y sencillamente nos hace pasar un buen rato juntos. los niños pequeños necesitan el acceso a los que son del nivel correcto de dificultad para cada etapa actual de su desarrollo. También les conviene tener acceso a rompecabezas que pueden armar independientemente. Esto les permite tener la oportunidad de desarrollar con la práctica repetida los músculos pequeños, la coordinación de ojos y manos, y las estrategias de resolver problemas. Los niños gozan de la percepción de completar una tarea con éxito y por su propia cuenta mientras arman y desarman los rompecabezas. Es buena idea guardarlos en un lugar donde los niños pueden alcanzarlos y guardarlos fácilmente. También se puede mantener el interés de los niños en estos juguetes cambiando de vez en cuando la selección de los que hay disponibles.

A partir de 4 a 5 años en adelante, los niños ya tienen capacidad de montar solos los puzzles y de bastantes piezas entre 150 piezas como máximo. Se recomienda que vayan más allá de formas y dibujos, y comiencen a realizar puzzles que les ayuden a familiarizarse con las letras o los números. Dibujos con más dificultad. A partir de los 5 años, irá aumentando poco a poco la dificultad a medida que vaya resolviendo los puzzles más sencillos con éxito.