Cada día somos más las familias que queremos acompañar el desarrollo de nuestros bebés desde el respeto. Sin prisas por alcanzar los hitos de desarrollo que marca la metodología tradicional.
Por eso, las pedagogías alternativas, mucho más respetuosas con el ritmo de cada niño, están en auge.
La metodología Montessori, la pedagogía Waldorf o el método Pikler son algunas de nuestras favoritas.

El método Pikler en la educación infantil

El método Pikler nos propone una nueva forma de acompañar el desarrollo de nuestros hijos.

Se acabó esa imagen de que “una buena madre” (¡ay!, qué poco nos gusta ese concepto) es la que lleva a su peque divino, inventa juegos para que se divierta y le advierte continuamente del peligro.

  • Cariño, ¡cuidado que te vas a caer!

¿Te suena?

En el método Pikler la libertad de movimiento es la clave. 

El adulto confía en el niño y observa amorosamente, en silencio, cómo se desarrolla su movimiento libre. 

Sin exigencias ni hitos que alcanzar.

Los beneficios para el bebé están claros:

  • Mayor confianza en sí mismo
  • Mejor conocimiento de su cuerpo y de sus capacidades
  • Menos caídas y accidentes 

Vayamos al principio, ¿quién fue la doctora Emmi Pikler?

Emmi Pikler (1902-1984) fue la pediatra que revolucionó los cuidados de los niños en instituciones de acogida.

Emmi Pikler había observado que los niños acogidos en instituciones, sin lazos afectivos con sus cuidadores, tenían el “síndrome de hospitalismo”

Eran niños apáticos, tristes y con un desarrollo psicomotor muy por debajo de lo normal. 

En 1946, la doctora Pikler recibió el encargo de dirigir la Casa-cuna de la calle Lóczy de Budapest, un hogar para niños entre 0 y 3 años de los que sus padres no podían ocuparse. Para que estos niños crecieran en las mejores condiciones posibles, puso en marcha el sistema que ahora conocemos como método Pikler. Y observó que tal y como sospechaba, con este sistema los bebés se desarrollaban mucho más sanos física y emocionalmente.

El riesgo de no permitir la libertad de movimiento del método Pikler

¿Qué ocurre cuando no permitimos que nuestros niños desarrollen su movimiento libre? 

Seguro que lo has visto: 

  • Niños que se sientan antes de empezar a gatear (ponemos tanto empeño en sentarlos cuanto antes que lo conseguimos)
  • O que nunca gatean 
  • Bebés que caminan con posturas forzadas
  • Niños torpes, que se hacen daño y se caen con frecuencia

En definitiva: niños que no conocen su cuerpo, ni sus capacidades ni sus límites. Y no solo eso. 

Cuando colocamos a los bebés es posturas a las que no pueden llegar por sí solos, tampoco pueden salir de ellas cuando lo necesitan. Esas posiciones para las que no están preparados pueden provocar un desarrollo defectuoso de su musculatura o sus huesos.

Los beneficios del método Pikler

En cambio, los bebés que crecen moviéndose en libertad:

  • Tienen mejor equilibrio y adoptan posturas más naturales y saludables
  • Sufren menos accidentes
  • Ganan seguridad en sí mismos
  • Desarrollan su creatividad

¿No merece la pena aplicar la pedagogía Pikler? 

¿Cómo puedo aplicar el método Pikler en casa?

Aplicar el método Pikler en casa requiere menos de todo (juguetes, hamacas y ropitas) que el método tradicional.

Solo debemos tener en cuenta 2 aspectos importantes:

  • Re-aprender la forma en la que cuidamos a los bebés
  • Crear un entorno seguro

Cuidando del bebé en el método Pikler

Permitir que nuestro bebé que se mueva en libertad, no quiere decir que nos desentendamos de sus cuidados. ¡Es precisamente al revés! 

En nuestro papel de cuidadoras del método Pikler estaremos presentes y atentas a las necesidades del niño.

1. La comunicación con el bebé

Emmi Pickler observó que los exámenes y tratamientos médicos son menos traumáticos para los niños si se les trata con amabilidad. 

Por eso, en el método Pikler, nos propone explicar a los niños desde recién nacidos todo lo que vamos a hacer con ellos. 

  • Vamos a tomar un baño
  • Te voy a cambiar el pañal 
  • Ahora pasaré tu cabecita por el cuello de la camiseta

Puede parecerte raro hablar a un bebé recién nacido o esperar a tener su consentimiento. Pero con la práctica, serás capaz de detectar cuando tu bebé está receptivo. 

2. El juego con el bebé

Durante el juego libre del bebé interactuaremos con él sin intervenir en su movimiento (salvo que el bebé nos pida brazos o que sea necesario que participemos).

El entorno seguro en el método Pikler

Elegiremos un espacio amplio, sin elementos que puedan hacer daño al bebé y con suelo firme en el que pueda moverse. 

El bebé o niño debe vestir ropa cómoda que no dificulte el movimiento. En general, es mejor que esté descalzo.

En este espacio podemos disponer estructuras adaptadas a esta pedagogía, como el triángulo Pikler o la tabla curva, que les permitan reptar, trepar y explorar. 

También podemos dejar juguetes, pero siempre respetando su juego libre, sin dar instrucciones.

El triángulo Pikler y otros elementos para fomentar la libertad de movimiento

El espacio seguro que preparamos para que nuestros bebés desarrollen su movimiento libre… enseguida deja de ofrecerles esa sensación de reto y los niños pierden el interés.

Aquí es donde aparecen estructuras de madera, especialmente diseñadas para los niños y que animan a avanzar en el movimiento libre. 

Como el triángulo Pikler.

El triángulo Pikler, la estrella del movimiento libre

El triángulo Pikler es el elemento perfecto para completar ese espacio seguro en el que tu hijo se mueve en libertad.

Es una estructura por la que los niños pueden reptar, trepar, tirarse por la rampa… 

El triángulo está diseñado de acuerdo con los criterios de la doctora Emmy Pikler: el niño llegará tan lejos como pueda, pero no hará nada que le ponga en riesgo. 

Desde que el bebé comienza a moverse hasta los 5 años, el triángulo Pikler ofrece horas de juego en las que desarrollar las habilidades motoras. Es ideal para quemar energía dentro de casa o para sacarlo al jardín (Emmi Pikler era una gran defensora de las horas al aire libre).

Los juguetes en el método Pikler

Al igual que el triángulo Pikler, los juguetes en esta metodología están fabricados con materiales naturales (sobre todo madera), son seguros (no existe riesgo en su manipulación) y no tienen instrucciones. 

La curiosidad y la imaginación son las reglas.

Además del triángulo Pikler existen otros juguetes que podemos ofrecerles para que sigan descubriendo sus posibilidades de movimiento:

  • La tabla curva
  • La pelota o bola Pikler
  • Sonajeros
  • Puzzles
  • Otras piezas de madera

Ofreceremos al bebé los juguetes de uno en uno. Según vaya familiarizándose con ellos, podremos dejarle 3 o 4 durante su juego libre. Pero siempre con cuidado de que no tenga un exceso de estímulos.

¿Te animas a aplicar el método Pikler con tu bebé?

En Moraig The Store queremos acompañarte para que críes a tu bebé como tú quieras.

Por eso te ofrecemos los materiales con los que ayudar a tu bebé a desarrollarse con el método Pikler.

¡No dejes de contarnos qué necesitas!